Estas salas, convencionalmente llamadas de las terracotas, están dedicadas a la coroplástica templar y votiva etrusca. El gran espacio de la sala VI se adapta perfectamente a recrear un ambiente sugestivo, en muchos aspectos, parecido a las antiguas zonas sagradas, en las que un muro perimetral encerraba el alto podio sobre el cual surgía el templo y frente a éste, una plaza llena de ofrendas votivas y altares. Se hallan expuestas numerosas terracotas arquitectónicas de procedencia diferente y para algunas de ellas se ha propuesto exponer una reconstrucción en soportes que aludiesen a la cobertura de madera del tejado que adornaban en la antigüedad.
En la tarima en el centro de la sala y en las vitrinas a lo largo de la pared izquierda se exponen las ofertas votivas de terracota procedentes en su mayoría, de uno o varios templos de la ciudad de Caere (Cerveteri), fechadas preferentemente a finales del s. IV - III a.C. En la exposición no sólo se ha querido recalcar la calidad artística de la ofrenda votiva, sino también la grandísima variedad y cantidad de regalos que se llevaban diariamente al templo. En efecto, los santuarios antiguos eran normalmente repletos de exvotos. Se daba todo, de preferencia miniaturas de imitaciones de culto, y más a menudo reproducciones de partes del cuerpo humano (cabezas, medias cabezas, extremidades, órganos), alimentos o animales sacrificados.