Modelos de la Cátedra de San Pedro:

Gian Lorenzo Bernini y Antonio Raggi, Ángel a la derecha, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (primera versión), inv. D6556

Gian Lorenzo Bernini y Ercole Ferrata, Ángel a la izquierda, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (primera versión), inv. D6557

Gian Lorenzo Bernini, Ángel a la izquierda, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (versión definitiva), inv. D6558

Gian Lorenzo Bernini, Ángel a la derecha, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (versión definitiva), inv. D6562

Gian Lorenzo Bernini, Cabeza de San Juan Crisóstomo, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro, inv. D6559

Gian Lorenzo Bernini, Cabeza de San Atanasio, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro, inv. D6560

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Gian Lorenzo Bernini
(Nápoles 1598 - Roma 1680).
Modelos para la Cátedra de San Pedro.
Creta y paja en armazón de hierro y mimbre.
Invv. D6556 - D6557 - D6558 - D6559 - D6560 - D6562

En la sala XVII de la Pinacoteca se exponen los modelos preparatorios en creta mixta con paja en armazón de hierro y mimbre para las figuras de bronce de la Cátedra de San Pedro. Son obras de gran interés documentario y artístico, tanto por la alta calidad del modelado, que testimonia una intervención cierta de Bernini, como por el hecho que de ellas se obtuvieron los moldes para la fusión. Los modelos para la Cátedra incluyen las cabezas de San Atanasio y San Juan Crisóstomo, así como figuras de Ángeles. El grandioso monumento de mármol, estuco y bronce dorado, que decora la zona absidal de la Basílica de San Pedro fue realizado por Bernini y sus colaboradores durante los años 1658-1666, bajo el pontificado de Alejandro VII (pontífice desde 1655 hasta 1667). Su realización se debió a la decisión de trasladar la venerabilísima reliquia de la cátedra de madera sobre la cual, según la tradición medieval, San Pedro se sentaba para instruir a los cristianos -en realidad es el trono que el emperador Carlos el Calvo regaló al papa Juan VII en 875- desde la Capilla Bautismal en el ábside de la Basílica. El gran trono de bronce, en el que se guarda la cátedra de madera, se recorta entre las nubes, rodeado por Ángeles y cuatro grandes figuras de Doctores de la Iglesia (San Ambrosio, San Agustín, San Atanasio y San Juan Crisóstomo).