Retrato de Pío VI

Retrato de Pío VI

Pompeo Batoni
(Lucca 1708 - Roma 1787)
y taller.
Retrato de Pío VI, 1775.
Lienzo al óleo.
137,7 x 98 cm
Inv. 40455

La pintura, que probablemente siempre ha formado parte de las colecciones pontificias, entró a la Pinacoteca en 1932, atribuyéndose primero a Anton Raphael Mengs y luego al pintor de Lucca Pompeo Batoni. El artista toscano, que se había trasladado a Roma para completar sus estudios, se estableció en esta ciudad definitivamente tratando los géneros más variados, aunque se especializó en el del retrato, gracias al cual alcanzó fama internacional. En efecto, importantes personajes de su tiempo deseaban hacerse retratar y entre éstos no faltó Pío VI (pontífice desde 1775 hasta 1799), quien entró en contacto con Batoni inmediatamente después de ser elegido papa. La pintura vaticana, que aún se presenta como boceto, se considera un estudio realizado con mucha probabilidad del natural, con respecto al retrato oficial del papa (actualmente en el Museo de Roma). El pontífice está representado sentado en el trono; en la mano izquierda sujeta una hoja de papel (en la versión del Museo de Roma) en la que está escrito: "A la Santidad de Nuestro Señor Papa Pío VI por P. Batoni Pinxit 1775".