Bóveda

Bóveda

La bóveda fue encargada por Julio II (pontífice desde 1503 hasta 1513) a Pietro Vannucci, llamado el Perugino, en 1508. Su programa iconográfico alude a la función que tenía la sala en la época de dicho papa, cuando se reunía en ella el más alto tribunal de la Santa Sede, la Segnatura Gratiae et Iustitiae, presidido por el pontífice. En efecto, en los cuatro tondos el Perugino ha representado a la Santísima Trinidad, el Creador en el trono entre ángeles y querubines, Cristo como Sol Iustitiae y Cristo tentado por el demonio, Cristo entre la Misericordia y la Justicia.