PortadaEl Pabellón de las Carrozas

Para celebrar el 34 aniversario de la elección al pontificado del papa Wojtyla, los Museos Vaticanos presentan el 16 de octubre la nueva configuración del Pabellón de las Carrozas.
El recorrido de la exposición y el apartado didáctico se han ampliado, mejorado y revisado. El Pabellón ha sido enriquecido con nuevas e importantes adquisiciones que muestran desde 1967 la historia de la movilidad pontificia a través de una original colección de sillas gestatorias, sedanes, carrozas y automóviles.

Creado en 1967 por voluntad de papa Pablo VI, el Pabellón de las Carrozas, es una de las partes integrantes del Reparto de las Colecciones Históricas de los Museos Vaticanos, que recoge los Retratos de los Pontífices desde el 500 hasta nuestros días, todos los instrumentos de las Ceremonias Papales, los vestidos de la Corte Laica, las armas y los uniformes del cuerpo de armas pontificio.
El nucleo central de la colección es la magnífica Berlina de Gran Gala, mandada construir en Roma en 1826 por el papa León XII que fue a su vez enriquecida con decoraciones por el papa Gregorio XVI en 1841. Son significativos también los nuevos coches de ceremonia pertenecientes a pontífices y príncipes de la Santa Romana Iglesia, como el automovil del Cardenal Luciano Luigi Bonaparte, recibido en donación de su primo Napoleón III, emperador de Francia.

Además de las nombradas carrozas de protocolo, hay expuestos dos coches de viaje, uno utilizado por el papa Pío IX cuando regresó del exilio tras los motivos revolucionarios de la República Romana, y el otro utilizado en el último viaje de un "Papa Rey" a las tierras pontificias de la Romagna. Igualmente hay expuestos dos pequeños automóviles que se utilizaban dentro de los Jardines Vaticanos y un landau de cuatro plazas. Todos estos vehículos, incluidas sillas gestatorias y sillas de caballos, son parte del testimonio histórico de la movilidad pontificia, que se paralizó con la caída de Roma del 20 de septiembre de 1870 y su anexión al Reino de Italia.

Desde 1870 a 1929, año en el que se aprobaron los Pactos Lateranenses, los pontífices no salieron nunca del Vaticano, interrumpiendo incluso la tradicional cabalgata solemne de "toma de posesión" de la Basílica de San Juan de Letrán. Fue en 1909 cuando el arzobispo de Nueva York donó un Itala 20/30 a San Pío X, que el mismo Papa rechazó prefiriendo continuar sus paseos por los Jardines Vaticanos en un vehículo más cómodo y mucho menos ruidoso.
La entrada del primer automóvil en el Vaticano se produjo poco después del pontificado de Pío XI, cuando la Asociación de Mujeres Católicas de la Archidiócesis de Milán donó al Papa un Bianchi Tipo 15. Pero visto que la cuestión de la soberanía en el Vaticano no se había aun resuelto, este automóvil fue matriculado como Cuerpo Diplomático (CD 404).

Inmediatamente después, la casa automovilística italiana Bianchi donó al papa Pío XI un Bianchi Tipo 20, obteniendo así el título de "Proveedor Pontificio". Con la firma de los Pactos Lateranenses las principales casas automovilísticas internacionales comenzaron a competir para regalar al Papa sus mejores modelos de automóviles. Y de esta forma, el 21 de abril de 1929 llegó el Fiat 525 M, el 1 de mayo el Isotta Fraschini 8 y el 22 de diciembre el Graham Paige 837. El 9 de junio de 1930 entró a formar parte de la flota automovilística vaticana el Citroën Lictoria Sex, especialmente diseñado para el Papa y construido con los estándares de un auto papal. Por último, el 14 de noviembre de 1930, llegó el primer Mercedes, un Nürburg limusine 460, diseñado por Ferdinand Porsche.

© Servizio Fotografico de L'Osservatore Romano

En 1931 las carrozas papales cedieron el paso a los coches y se instituyó el Registro de Vehículos. Las matrículas SCV (Stato della Città del Vaticano) tendrían letras rojas con fondo blanco para el Santo Padre y los altos dignatarios de la curia, y letras negras sobre un fondo blanco para todos los demás. En consonancia con los tiempos, inmediatamente después del Jubileo del 1976, apareció el primer "papamóvil", es decir, el pequeño jeep blanco que utiliza el Papa para recorrer trayectos cortos y así poder ser visto por la gente.

Galería fotográfica

El Fiat Campagnola y el atentado a Juan Pablo II (13 de mayo de 1981)