PortadaGrandes restauraciones: Brazo Nuevo
 
  •    Antecedentes históricos
  •    Análisis y restauración de las esculturas
  •    Noticias técnicas

El Brazo Nuevo es una de las galerías más fascinantes de los Museos Vaticanos.
Con ocasión del regreso de Francia de unas obras de arte allí trasladadas según el tratado de Tolentino (1797), Antonio Canova (1757-1822), entonces Inspector General de las Antigüedades en el Estado de la Iglesia, concibió la construcción de un sector nuevo para acoger las numerosas adquisiciones de escultura clásica. El Brazo Nuevo, obra maestra de arquitectura neoclásica, fue proyectado por Raffaele Stern (1774-1820), bajo el pontificado de Pío VII Chiaramonti, y abierto al público en 1822.
La galería es larga 68 metros y hay en ella 28 grandes nichos que acogen otras tantas estatuas. Entre cada nicho hay intervalos en los cuales fueron colocados bustos masculinos y femeninos célebres en el mundo antiguo.




Las paredes, decoradas en la parte superior con bajorrelieves en estuco, fueron realizadas por Francesco Massimiliano Laboureur (1767-1831) e inspiradas en monumentos famosos de la Roma antigua, como la Columna Trajana y el Arco de Tito. En el Brazo Nuevo están expuestas alrededor de 150 esculturas, una de las más célebres es el Augusto de Prima Porta, hallado en 1863 en la "Villa de Livia" en la "Via Flaminia". El elemento central de la galería es la estatua del Nilo, rodeada de amorcillos, símbolo de fertilidad. La estatua fue encontrada en el siglo XVI bajo la iglesia romana de "Santa María sobre Minerva". La mayoría de las obras se halló en el comercio de antigüedades y procedía de las colecciones de la nobleza romana (entre las cuales la colección Ruspoli), mientras otras se recuperaron durante las excavaciones pontificias.


Las estatuas del Brazo Nuevo han sufrido considerables intervenciones de restauración, ya que proceden de excavaciones y colecciones de antigüedades. Muchas presentan integraciones de mármol o estuco, así como evidentes huellas de pátina, a veces amalgamadas peligrosamente con el polvo atmosférico.
Si bien algunas esculturas han sido objeto de análisis y restauraciones recientes, en su conjunto la colección merece investigaciones cognoscitivas e intervenciones conservativas más profundas.
Este trabajo de restauración, en concreto, consiste en una intervención de limpieza, realizada paralelamente a una atenta comprobación de las condiciones actuales de las obras. Dicha operación va unida a investigaciones científicas detalladas para poder individuar las restauraciones anteriores y las técnicas de realización.




La restauración, realizada por empresas externas, está financiada por los "Patrons of the Art" y dirigida por el Departamento de Antigüedades Griegas y Romanas de los Museos Vaticanos, en colaboración con el Laboratorio de Restauración de Materiales Lapídeos y con el Laboratorio de diagnóstico para la Conservación y Restauración.


Las esculturas han sido removidas de su colocación originaria y trasladadas al interior del taller de restauración preparado detrás de la estatua del Nilo. En esta zona se realizan investigaciones cognoscitivas a través de los rayos ultravioletas y de la escansión láser en 3D. Otras investigaciones físico-químicas se efectúan en laboratorio.
Una fase esencial del trabajo está constituida por la documentación gráfica y fotográfica que los restauradores realizan antes y después de la intervención, indicando con especial atención las técnicas de ejecución, las restauraciones antiguas y recientes, así como el estado actual de la conservación.