El proyecto general de conservación de las colecciones etnográficas comenzó con el estudio de las colecciones y una serie de investigaciones sobre el estado de las piezas. Para este fin, se hizo indispensable la realización de depósitos temporales dentro del espacio museístico, amueblados con cómodas, anaqueles y estanterías, según criterios precisos de conservación y de seguridad.
La presencia de materiales diferentes en la misma pieza, así como los diversos contextos de proveniencia de las obras, han impuesto al grupo de restauradoras un enfoque interdisciplinario de la conservación, en estrecha colaboración con la Dirección de los Museos, la Sección etnológica, el Laboratorio de diagnóstico para la conservación y la restauración, la Oficina del Conservador y los otros laboratorios de restauración de los Museos Vaticanos.
Mediante una confrontación continua con historiadores, antropólogos, científicos y restauradores se ha llegado a la elaboración de una metodología compartida, indispensable tanto en las intervenciones de mantenimiento ordinario como en las actividades de restauración extraordinaria para la conservación; un trabajo delicado, de búsqueda de equilibrios, a fin de llevar a cabo intervenciones críticas sobre objetos realizados con una gran variedad de materiales de proveniencia extraeuropea, como la diadema tradicional que se remonta a la dinastía Qing en oro e incrustaciones de plumas, la piragua ceremonial de las Islas Salomón en madera, resina y fibras vegetales o las importantes y ricas colecciones de lacas orientales.
La conciencia de que recuperar cada uno de estos objetos tiene gran valor y significado, tanto para la etnia de pertenencia como para la comunidad internacional, ha llevado a las restauradoras a una nueva concepción del patrimonio etnográfico, más atenta a los valores inmateriales que subyacen a la realidad tangible de cada obra.
Al estudio del contexto cultural de proveniencia de estos bienes, el Laboratorio une especial atención por un aspecto particularmente crítico relativo a la conservación de estos bienes: las interacciones entre los diversos materiales que componen una misma pieza. El estudio de las propiedades y los comportamientos de los materiales en las complejas interacciones y los procesos de transformación degenerativa que se verifican en una obra, imponen, en efecto, una monitorización continua de los cambios físicos, orgánicos e inorgánicos, de los materiales que la componen, revelando la particular naturaleza polimatérica de la mayoría de los bienes de interés etnológico.