Collezioni in dialogo
Collezioni in dialogo

Collezioni in dialogo

Un capolavoro del Museo Archeologico Nazionale di Firenze raccontato dai Musei Vaticani

3 de octubre de 2019 - 15 de mayo de 2020
Sala I, Museo Gregoriano Egipcio

Después del Museo Egizio de Túrin no podía menos que ser el Museo Arqueológico de Florencia, con su Sección egipcia (segunda en importancia en Italia sólo detrás del museo piemontés) el protagonista de las “Collezioni in dialogo”, la nueva iniciativa expositiva que nació el año pasado, para renovar la ya consolidada política de apertura cultural de los Museos Vaticanos con las instituciones museísticas egiptológicas, nacionales e internacionales más importantes.
«Toda colección museística es un espacio de diálogo —destaca la directora Barbara Jatta— y por este motivo hemos decidido consagrar algunos lugares privilegiados para poner de relieve la investigación como momento de diálogo en todas sus acepciones».

A partir del 3 de octubre, en la Sala I del Museo Gregoriano Egipcio, que ya había albergado la estatua de granito del faraón Amenhotep II, se expondrá otro importante e icónico vestigio, concedido en préstamo procedente precisamente de la colección egipcia del Museo Arqueológico Nacional de Florencia.
Se trata de un relieve funerario, en caliza pintada, proveniente de la tumba de un alto dignatario de nombre Ptahmose, cuya carrera comenzó en la corte del faraón Seti I y prosiguió bajo el hijo Ramsés II (s. XIII a.C.).
La alternancia de dos obras maestras desplaza la atención de la iconografía de la ofrenda a la divinidad —que representa el préstamo turinés— a la de la ofrenda funeraria, que celebra la supervivencia del difunto en el más allá mediante su paso de la dimensión terrenal a la del Otro Mundo.

La tumba de Ptahmose ya era conocida a inicios del s. XIX. Sin embargo, cayó en el olvido, sepultada bajo la arena, tras haber sido, lamentablemente, presa de numerosos saqueos.
Auguste Mariette la identificó de nuevo en 1859, pero hubo que esperar a 2010 para que fuese definitivamente «redescubierta» y «estudiada» gracias a las excavaciones de la Universidad del Cairo.