El Patio de la Piña, envuelto en las tenues luces del ocaso, con ocasión de las Aperturas Nocturnas, ofrece el escenario ideal para el irrenunciable rito del aperitivo.
En combinación con la entrada nocturna con visita libre y/o guiada, los Museos Vaticanos proponen un exclusivo Happy Hour, lejos de las clásicas costumbres turísticas.
Una propuesta original sobre todo para el público romano.