Fototeca
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La Fototeca de los Museos Vaticanos reúne el legado del histórico Archivo Fotográfico, instituido en los años veinte del siglo XX como parte integrante del entonces denominado «Museo de Escultura». En la década de 1930, el Archivo fue desvinculado de dicha estructura y trasladado a la tercera planta del nuevo edificio proyectado por Luca Beltrami para la Pinacoteca, sede que conserva hasta la actualidad. En 2010, Antonio Paolucci emprendió una profunda reorganización del servicio, orientando su actividad hacia la conservación, la tutela, el estudio y la difusión de la colección fotográfica histórica —compuesta mayoritariamente por fotografías en blanco y negro—, separándola del archivo corriente en color, de la documentación digital y de los aspectos administrativos relacionados con la cesión de imágenes al público, funciones estas últimas encomendadas a la Oficina de Imágenes y Derechos.
La colección, concebida inicialmente como un corpus documental destinado a registrar las obras de los Museos, los montajes expositivos y las pinturas murales de los Palacios —encargado por la Dirección a fotógrafos profesionales con fines de inventario, estudio y publicación especializada—, experimentó una notable ampliación con la adquisición del fondo del fotógrafo Romualdo Moscioni (1849–1925). La incorporación del Fondo Moscioni, llevada a cabo entre 1931 y 1932 y compuesta por más de 15.000 negativos sobre placas de vidrio, incrementó de manera significativa tanto el volumen patrimonial como la variedad temática de la colección, dando además inicio a la impresión sistemática de los negativos, confiada al fotógrafo Arturo Faccioli.
Entre los restantes fondos destacan los de Anderson, Faraglia, Felici y Brogi. De especial relevancia resultan las campañas fotográficas realizadas por Domenico Anderson entre 1932 y 1934, dedicadas al Juicio Final y a la Capilla Paulina.
De igual modo, la fotografía de Roma ocupa un lugar central en la colección, con vistas arqueológicas, iglesias, paisajes rurales y suburbios, así como museos, villas, palacios, calles, monumentos, foros, fuentes, plazas y cementerios. Italia está asimismo ampliamente representada a través de sus principales monumentos, vistas urbanas y paisajes. Particularmente significativa es la campaña Apulia Monumentale de Romualdo Moscioni, realizada entre 1891 y 1892 por encargo del entonces Ministerio de Instrucción Pública y dedicada a los monumentos románicos de Apulia, Campania y Basilicata. Se conserva igualmente documentación fotográfica relativa a obras y objetos procedentes de colecciones privadas italianas y extranjeras, así como el Fondo SCV Avvenimenti, que ofrece un valioso testimonio de los acontecimientos vinculados a la actividad de los Museos, al que se suman las secciones dedicadas a los Pontífices y a las Exposiciones.
Cabe señalar asimismo el Fondo Ferper, acrónimo del médico Ferdinando Perez, autor de fotografías de los principales cuadros conservados en museos italianos y europeos, realizadas mediante el uso de iluminación rasante y de un instrumento de su invención, el pinacoscopio.
Entre las adquisiciones más recientes figura el Fondo Busiri Vici, procedente del arquitecto e historiador del arte Andrea Busiri Vici (1903–1989), cuyos sujetos se centran principalmente en la pintura del siglo XIV al XIX, la historia del coleccionismo y de la historiografía artística, así como en la evolución del paisaje y de la arquitectura.
En la actualidad, el patrimonio fotográfico histórico confiado a la Fototeca consta aproximadamente de 55.000 placas de vidrio, cerca de 350.000 negativos en película en blanco y negro y unos 400.000 positivos.