Julio II (1503-1513) y León X (1513-1521)

JULIO II (1503-1513)
LEÓN X (1513-1521)
LEÓN X

JULIO II (1503-1513)
LEÓN X (1513-1521)

En el Patio Octógono nace el primer núcleo de esculturas de los Museos Vaticanos 

JULIO II (1503-1513) y LEÓN X (1513-1521)


Los Museos Vaticanos nacen como colecciones de arqueología clásica, puesto que los Pontífices se consideraban herederos legítimos de la historia romana. La Urbe pagana había abrazado el cristianismo, el imperium de Augusto y Trajano había desembocado en el imperium sine fine de la Iglesia Católica y Apostólica. Por lo tanto, había que conservar, custodiar y valorar los monumentos de la civilización romana, ad maiorem Dei gloriam y para honor y esplendor de la Iglesia.

El Patio de las Estatuas, hoy Patio Octógono, alberga en 1506 el primer núcleo de obras clásicas de los Museos Vaticanos: aquí el Papa Julio II della Rovere decide montar una admirable colección de esculturas antiguas, entre las cuales se encuentra el Apolo del Belvedere y el Laocoonte recientemente hallado en el Esquilino.

Asi mismo, en 1508 Julio II encarga a Miguel Ángel Buonarroti que modifique en parte la decoración de la Capilla Sixtina. Dicha capilla era fruto de la reestructuración de la antigua Capilla Magna por voluntad del Papa Sixto IV della Rovere (1471-1481), de quien toma su nombre la Capilla Sixtina. Con una misa solemne, el Día de Todos los Santos, el 1º de noviembre de 1512, Julio II inaugura la capilla renovada tras la admirable intervención de Miguel Ángel.

A Julio II debemos también la decoración de las Estancias de Rafael. El Pontífice, que no deseaba vivir en los ambientes utilizados por su predecesor Alejandro VI, encarga a Rafael Sanzio la decoración de algunas salas ubicadas en el ala que Nicolás V hizo construir durante el siglo XV. El Papa Julio II da carta blanca al artista de Urbino para que pinte los frescos como mejor crea, y las obras prosiguen bajo el Papa León X de Medici (1513-1521).

Es así como toman forma la Estancia del Sello (1508-1511), la Estancia de Heliodoro (1511-1514), la Estancia del Incendio del Borgo (1514-1517) y la Estancia de Constantino (1517-1524), esta última realizada en gran parte por los discípulos de Rafael, ya que el maestro muere repentinamente el 6 de abril de 1520.

Mientras tanto, en 1508, habían comenzado las obras de la Logia bajo la dirección del arquitecto Donato Bramante. Tras su muerte en 1514, piden a Rafael que lo remplace en la dirección del proyecto. Al artista de Urbino se deben también los frescos del segundo piso de la Logia que, realizados junto con sus discípulos, representan la respuesta pictórica a su "rival" Miguel Ángel. El artista recupera aquí buena parte de los temas del Génesis representados en la Capilla Sixtina.

Es también Rafael quien recibe el encargo de decorar la Sala de los Claroscuros, por voluntad del Papa León X.